Llegó a su casa como todos los días, pero sentía algo diferente aunque no sabía bien qué, vio su casa mas grande como si realmente hubiera crecido, metió la llave en la cerradura, nunca podía hacerlo a la primera, como si la llave le advirtiera que no debía entrar, pero hoy era extraño la llave encajo al primer intento, abrió la puerta y entro, sintió un frío muy fuerte, la casa siempre le había parecido fresca, estaba construida para ser fresca, pero esta vez era un frío que le penetraba hasta los huesos le quito el aliento…, escuchaba voces cada vez mas fuertes en la casa, ella cerro los ojos hasta escuchar la nada y en ese momento se sintió tranquila, subió las escaleras necesitaba llegar a su cuarto, mientras subía se encontraba con los dueños de las voces que escuchó, pero ella solo quería escuchar la nada, solo los vio, estaba segura que algo le decían, solo dijo Hola, Todo bien, Estoy cansada, sin dejar de caminar hacia su cuarto.
Por fin llegó a su cuarto, cerró la puerta y se dejo caer sobre la cama, ya estaba en su cama y solo quería escuchar la nada pero la invadieron los pensamientos, se movía en la cama de un lado a otro, como tratando de sacudir todo tipo de pensamiento, pero fue en vano los pensamientos seguían ahí, la invadían, llego un momento en que no tenían sentido se mezclaban entre sí, sólo quería gritar, llorar, pero no estaba sola sabía que la escucharían, y no quería dar ninguna explicación.
Decidió que ya era momento de pararse, como si el movimiento, caminar, la haría olvidar, agarró un par de cigarros y se fue a lo más alto de su casa, al cuarto piso de donde se veía el parque y todas las casas… prendió un cigarrillo y sin poder controlarlo cayeron las lagrimas una tras otra empapando su rostro, llorando con un gran sentimiento; se sentía aliviada de poder llorar y al mismo tiempo la angustiaba no poder controlarlo, miraba las casas y las veía tan pequeñas, y pensaba en todo lo que escondían esas casas, cuantas historias, cuantas cosas pasan y ella llorando por algo que quizá no es tan grave pero en ese momento le desgarraba el corazón.
Miró hacia abajo, y por un segundo pensó que sería tan fácil acabar con ese sufrimiento, con los pensamientos que no la dejan. Extendió su brazo y desde allí arriba soltó el cigarro vio lentamente como caía hasta llegar al suelo, no podía dejar de mirarlo, las lagrimas seguían cayendo sobre su rostro, fue como si pasaran horas hasta que tocara el suelo; se quedó absorta mirando el cigarro en el suelo, como si no pudiera moverse…. dio un paso atrás y sacudió su cabeza otra vez como si quisiera que se vaya ese pensamiento, esa idea, limpio su rostro, respiro profundamente, prendió otro cigarro y se sentó
Miró al cielo, no se había fijado que bella estaba la luna y cuantas estrellas habían, sonrió aunque los pensamientos seguían allí, por un segundo pudo poner su mente en blanco y deleitarse con la luna.
Solo podía pensar en lo bella que estaba la luna y que podría verla por siempre ahí sentada, suspiro, y sintió el viento que estaba helado pero esta vez no le molesto, es más le gusto era como si ese frío la abrazara y la hiciera sentir mas viva… en ese momento supo q las cosas estarian mejor.
Por fin llegó a su cuarto, cerró la puerta y se dejo caer sobre la cama, ya estaba en su cama y solo quería escuchar la nada pero la invadieron los pensamientos, se movía en la cama de un lado a otro, como tratando de sacudir todo tipo de pensamiento, pero fue en vano los pensamientos seguían ahí, la invadían, llego un momento en que no tenían sentido se mezclaban entre sí, sólo quería gritar, llorar, pero no estaba sola sabía que la escucharían, y no quería dar ninguna explicación.
Decidió que ya era momento de pararse, como si el movimiento, caminar, la haría olvidar, agarró un par de cigarros y se fue a lo más alto de su casa, al cuarto piso de donde se veía el parque y todas las casas… prendió un cigarrillo y sin poder controlarlo cayeron las lagrimas una tras otra empapando su rostro, llorando con un gran sentimiento; se sentía aliviada de poder llorar y al mismo tiempo la angustiaba no poder controlarlo, miraba las casas y las veía tan pequeñas, y pensaba en todo lo que escondían esas casas, cuantas historias, cuantas cosas pasan y ella llorando por algo que quizá no es tan grave pero en ese momento le desgarraba el corazón.
Miró hacia abajo, y por un segundo pensó que sería tan fácil acabar con ese sufrimiento, con los pensamientos que no la dejan. Extendió su brazo y desde allí arriba soltó el cigarro vio lentamente como caía hasta llegar al suelo, no podía dejar de mirarlo, las lagrimas seguían cayendo sobre su rostro, fue como si pasaran horas hasta que tocara el suelo; se quedó absorta mirando el cigarro en el suelo, como si no pudiera moverse…. dio un paso atrás y sacudió su cabeza otra vez como si quisiera que se vaya ese pensamiento, esa idea, limpio su rostro, respiro profundamente, prendió otro cigarro y se sentó
Miró al cielo, no se había fijado que bella estaba la luna y cuantas estrellas habían, sonrió aunque los pensamientos seguían allí, por un segundo pudo poner su mente en blanco y deleitarse con la luna.
Solo podía pensar en lo bella que estaba la luna y que podría verla por siempre ahí sentada, suspiro, y sintió el viento que estaba helado pero esta vez no le molesto, es más le gusto era como si ese frío la abrazara y la hiciera sentir mas viva… en ese momento supo q las cosas estarian mejor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario